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Cómo hacer un ojal de vivo para botones

El tutorial que vamos a ver hoy es para esas personas a las que les gusta el valor de los detalles y quieren conseguir un acabado más profesional en sus diseños.

La técnica de hoy es perfecta si también os gusta todo este tema y es que vamos a ver cómo hacer un ojal con solapas para los cierres de botón. Hay dos formas principales de hacer un cierre de ojal. Por una parte tenemos el típico ojal sobrehilado en toda la apertura que es el que vemos en muchas blusas, camisas, vaqueros...


Tiene todo el sentido del mundo que se utilice tanto porque es más rápido y sencillo que hacer que un ojal con solapas. Además, en prendas como camisas que a veces llevan botones bastante pequeños es imprescindible utilizar este método ya que con el otro nos sería imposible.

Y por otra tenemos el ojal con solapas que se utiliza en sastrería y prendas más de abrigo donde en realidad el ojal va ir totalmente expuesto. En las prendas de abrigo los botones muchas veces suelen ser de un tamaño mayor y con un fin en parte decorativo así que este tipo de ojal es perfecto para la ocasión

Cómo hacer un cierre de ojal con solapas para botones

Lo primero que tenemos que tener en cuenta para trazar el rectángulo donde situaremos el cierre de ojal con solapas es el ancho del botón. Debemos hacer una rectángulo 3-4 mm más ancho que el botón para que luego lo podamos pasar sin mucho esfuerzo (¡pero tampoco os paséis!).
Necesitamos dos piezas, por una parte la pieza de la prenda donde va el cierre de ojal y por otra parte un cuadradito del mismo tejido que es el que vamos a utilizar para asear el ojal. Nos marcaremos ligeramente en ambas piezas la situación del ojal y colocando las piezas derecho con derecho o bien lo hilvanamos o bien lo sujetamos con alfileres haciendo que coincidan las marcas del ojal pieza con pieza.

Tras pasarle el pespunte por el borde el rectángulo cortamos con las tijeras por el centro asegurándonos de llegar a las esquinas para después poder darle la vuelta bien. Hay que meter todo el tejido que nos ha quedados por fuera del rectángulo por el corte que hemos hecho dentro. En el vídeo lo vais a apreciar mucho mejor.

Un truquito para que las solapas nos queden bien de tamaño es utilizar lo que nos ha sobrado de tejido al cortar por el centro. Es importante ir fijando el tejido con la plancha o sino será un proceso tres veces más complicado porque se nos moverá la tela.

Tenemos que pasar un pespunte por encima de este triángulo para terminar de fijar el ojal en ambos costados.

¡Lo sé! Puede imponer un poco al principio pero espero que os animéis a probarlo. Si tenéis un abrigo en mente para lo que queda de invierno ya sabéis lo que toca. Y con esto acabamos por hoy.

¡Nos vemos en el próximo post!

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